Hace un buen rato que no escribo reseñas pues después de 14 años en este hermosísimo deporte llamado triatlón, muchas han sido las experiencias y vivencias y de alguna forma, no me doy el tiempo de escribirlas y compartirlas.
Este ejercicio de introspección personal, espero ayude a quienes alguna vez, tengan el deseo de experimentar un evento de tan largas distancias en un país y con idioma tan diferente a nuestro querido México.
La aventura empezó desde la llegada a Penticton, en la zona Oeste de Canadá, en la Columbia Británica , a donde llegamos en una avioneta de hélice. El lugar es chico y pintoresco, algo parecido a nuestros “pueblos mágicos” pero en versión Canadiense. Llegamos al mostrador de renta de vehículos, que con tiempo la agencia de viajes me reservó…pero al presentar mi tarjeta, me pidieron que fuera con mi nombre impreso, les explique que ya no tenemos tarjetas en México con nombre impreso, y de hecho llevaba conmigo 3 tarjetas , de 3 bancos diferentes y ninguna tiene impreso mi nombre. Lo expliqué así, y de hecho les dije que en USA les había presentado un estado de cuenta bancario donde va el numero de la tarjeta ( que sí esta impreso) y mi nombre….y no lo aceptaron. Entiendo sus políticas internas y ni hablar, amablemente me hizo favor de comunicarme con la otra agencia de renta de carros y tampoco aceptaron. Entonces , cambio de planes ( que para improvisar y buscar el cómo Sí es algo que sabemos hacer ) : buscar Taxi, pero uno que quiera llevar una caja de bici también , pues es de las cosas divertidas del triatlón, cargar tu bici a todos lados ( hay empresas que lo hacen por ti para eventos masivos , un ironman con 2 mil gentes, pero no lo hay para eventos de 20-50 personas )… bien… pues estábamos en esas cuando Van , mi querido Coach y amigo con quien viajaba, ve pasar una furgoneta y la para, finalmente, un extraño ( el primer ángel en el camino de este viaje) con espacio para darnos aventón a cualquier lugar que sea fuera del aeropuerto y acercarnos al pueblo ( tengo que reconocerle a Van que tiene una gran iniciativa y se le ocurren mil y un cosas para que se llegue al resultado) .
Ya en el pueblo en la casa que rentamos junto con un buen amigo que iba a hacer el evento y que llevo a buena parte de su familia (esto ayuda bastante para el tema de gastos, hay que recordar que estos eventos no son patrocinados y realizarlos en el extranjero requieren también una buena planeación financiera y logística ) . Aún no era hora de que nos entregaran la casa, pero convencimos a la muchacha del aseo que nos permitiera un espacio para sacar la bicicleta de la caja, armarla, cambiarnos y organizarnos para ir a hacer despensa, pues el plan era cocinar en casa lo mas posible, no sólo por el tema de costos, sino porque en una competencia tan larga, comer bien , y lo adecuado, es muy importante.
Ese primer día fue muy útil, después de comprar algo, en la tarde “trotamos” un poco pues la idea era “movernos” ( el viaje es de 7 horas más tiempo espera escalas GDL- CDMX-Vancouver-Penticton )….así que moverse y activarse es importante, poco, no rápido, pero algo. Ya era tarde para ir a nadar, pero eso lo haríamos al siguiente día.
El miércoles temprano fuimos a nadar, en el camino se nos atravesó un venado que alegremente comía hierbas que crecen entre las casas. No nos tenía miedo, se nota que tienen costumbre de convivir con humanos.
Esta práctica de natación fue muy útil pues me dio una buena idea de la temperatura del lago y qué esperar el día de competencia, como llevaba neopreno, gorras, botas y guantes, definí ahí mismo que no necesitaría nada de eso. Sí usaría el traje de neopreno, pero ningún otro aditamento, no era frío en comparación con el evento de Florida que hice en febrero, donde nunca me quite los botines de los pies y donde sí tuve que usar la gorra térmica medio camino. Solo 20 minutos y listo.
Para cuando llegamos, Will Rogers ( el otro integrante de mi equipo , mi “crew” Canadiense) tenía su camioneta lista…aquí hago pausa para presentarles a Mr. Will Rogers, todo un personaje….lo conocí en 2018, cuando se me ocurrió esa extraña idea de hacer algo más que un Ironman ( esa distancia ya la conocía y es retadora, pero soy de espíritu aventurero, admito que siempre busco “que más sigue” o hasta dónde es el límite, si lo hay ) … así que en México este evento, relativamente nuevo, UltraMX515, que se hacía en Fresnillo Zacatecas y que organizaba este jovencito, Van Sanchez y que a su vez también es otro personaje pues ya se había ganado su lugar en la historia del triatlón en México y el mundo siendo el más jóven en haber terminado un Ultraman.
Bueno ahí conocí a ambos . Will era uno de los pocos extranjeros que viajó a emprender esta aventura, el es paramédico veterano y filántropo…( quizá hoy tenga mas de 60 años pero tiene el corazón y el alma más joven que he conocido ).
……y como la camioneta estaba lista, el plan era buscar el “kit” con los números . Me dió mucho gusto ver a Steve King, Brad, Sigrid , y caras conocidas de otras ediciones anteriores…llenamos formatos y recibimos números, indicaciones y mapas .
De ahí optamos por agarrar camino a “el muro” pues parte de mi plan de entreno, poco, era rodar y escalar esa parte que es la más difícil ( después del km 90 del segundo día son de 7 a 9 km de ascenso casi vertical, pesado, cerca del río ). Will se sube a su bici junto conmigo mientras Van maneja la camioneta tras de nosotros…y empezamos, una vuelta, y otra y otra y vamos cambando los engranes de la bici conforme vamos subiendo y el terreno lo va pidiendo…..muy buen ritmo, yo muy contenta, me sentía muy fuerte… ¡! Zas, zas, zas a ritmo, respirando …me sobraba pierna y entusiasmo porque no lo sentía tan pesado….todo bien hasta que TRACK , oigo un chasquido y ya no avanza la bici ¡ se revienta la cadena y voy al suelo ….es importante decir que como se va engrapado en zapatillas, es muy difícil poderte desengrapar si no hay tiempo y las condiciones….el raspón de la rodilla es lo mínimo , lo preocupante es ver cómo arreglar la bici. Will reacciono muy rápido, recordó qué tienda de bicicletas en el pueblo nos podría ayudar y subimos todo para ir directo a la tienda. Mientras, Van analiza la cadena y me confirma que quedo inservible …raro que no se hubieran dado cuenta antes en el taller cuando la mande a revisar al 100% antes del viaje .
En la tienda nos comentan que pueden reparar la cadena, pero Van es enfático y les dice que no, que queremos cadena nueva, el mecánico nos dice que en ese caso hay que cambiar engranes por el desgaste…pero no había la refacción …ni el tiempo para esperarla…así que quedamos en que se cambiaria la cadena y ya….y claro tenía que ser rápido pues la competencia empezaba el viernes. ..y en efecto estuvo la bici lista una hora antes de que cerraran ese día las 5 pm.
Jueves fue el desayuno-brunch donde Brad y Steve presentan a todos los participantes, los equipos de cada uno, se hacen los agradecimientos para los voluntarios y equipo de soporte , se dan las recomendaciones finales de la carrera, se repasa un poco el reglamento….por cierto, había una desviación por arreglos a la carretera así que hubo cierta modificación menor al mapa para la ruta del viernes. Esa desviación la repasamos en coche 2 veces ( Will quería estar seguro de que lo recordaría, pues aunque tenía el GPS y el mapa cargado en la computadora de la bici , esto cambiaba un poco plan original…y como saliendo de natación todos tenemos diferente tiempo, era de esperar que cada quien saliera sólo, no tienes a quien seguir en la ruta y tampoco tu equipo puede seguirte de inmediato, debes saber el camino y estar preparado para estar sólo un buen rato.
Jueves en la noche fue muy útil para revisar correos, hablar un poco con la familia, con mi esposo y asegurar que todo estuviera bien en casa. Mientras, arreglé mis cosas para la transición de natación a bici, sabiendo que Van me la acercaría para cambiarme y tomar la bici en el menor tiempo posible. Revisamos la comida, cocinamos pues era “orden” de Van que tendría que comer papilla con arroz como alimento sólido pues no podía atenerme sólo a los geles y electrolitos….fué muy enfático en que habría que estarse alimentando durante todo el camino.
Listo, nos fuimos a dormir temprano todos pues viernes nos esperaba una buena aventura. Había que estar a las 6:15 am en línea de arranque de lago para registrar atletas y jefes de equipo , checar kayaks ( ahhhh ¿no les dije antes??!!) para nadar , se necesita un kayak al lado que te guie realmente pues estás cruzando un lago y aunque la visibilidad es muy buena, puede cambiar , se puede nublar, soplar viento, llover y además necesitas a alguien que te pueda acercar comida y agua….yo llevé bidón con agua, un termo con café y un bidón con electrolito …y claro varios geles y barritas que cada 45 minutos pediría a Will, que manejaría el kayak, para tener la energía de seguir nadando. Estaba fríamente calculado y lo había entrenado mucho de tal forma que saliera bien del agua y lista para la bici…y así lo hicimos, de acuerdo al plan, cada 45 min Will subía los remos en señal de que era hora, paraba un rato, menos de 1 minuto a tomar agua y algún gel según como me sintiera. Aquí hago una pausa para describirles el hermoso tramo de nado que uno disfruta en Canadá. El lago se llama Okanagan, salimos de la playa de Naramatha para llegar al malecón de Penticton, una sola línea cruzando el lago de forma recta. Nadie te dirá que tomes el agua del lago, pero es inevitable saborearla , dulce con poco sabor a barro….pero con tantas montañas alrededor, el agua tan fresca y limpia, no da desconfianza si terminas haciendo algún buche ….muy disfrutable la natación, aunque casi al final, los últimos 2 km cerca a la orilla, se siente corriente, al llegar a la orilla y te impacientas un poco sobre todo porque ya ves la meta y sientes que no avanzas suficientemente rápido.
Bien, terminé la natación de acuerdo al plan, aprox 3H40”…. oigo a Steve en la carpa de meta intermedia relatando y dando datos de cada competidor saliendo. Nadé casi dos minutos más rápido que la última vez, hace 4 años… por lo menos hoy había nadado mejor . Empezamos bien.
Veo a Van en la orilla echándome porras y con mis cosas en mano para transición a bici, había baño publico pero me pidió pasara a la carpa…cosa que no me gusta mucho, pues con el aire se levanta carpa y como uno está cambiándose de ropa , pues terminas dando “show”. No puedo evitarlo, soy un poco conservadora en eso de la cambiada de ropa. Bueno , me pasa la bolsa, ya no tengo el wetsuit ni traje de baño….me seco…y empiezo a ponerme Shorts de ciclismo…y no veo mi TOP seco, ni mis calcetines ¡! Van me empieza a presionar con el tiempo fuera de la carpa , -“ ¿ cómo vas Emma?”- ( él usa mi primer nombre, muchos usan el segundo que es Lucy, pero cualquiera de ellos esta bien, creo que a él le gusta el primero) .
Le dije que no encontraba Top ni calcetines…me dice que no hay nada más en bolsas…- “bueno, pues no hay “- …me resigno y me vuelvo a poner el TOP mojado…pero no se andar sin calcetines y me aterra la posibilidad de ampollas por no usarlos…Van me dice “- no hay caletines , pero te puedo prestar los míos”- y ni modo , ¡ vengan los calcetines de Van ¡! No me iba a poner moños a estas alturas…y bueno ya terminé la vestida y a buscar la bici, que ya tenía agua y el jersey ya llevaba geles, comí algo , creo una bolsa de papa con arroz a toda velocidad mientras oí que le decía Brad a Van de un problema con el kayak de Ramiro que se había volteado faltando poco para la orilla… bueno , con esa pesadilla en mente, Van corre a ver como resolverlo mientras yo agarro bici y emprendo camino, engrapo lento , reviso pasos, hago cambios, etc, y doblo la esquina ….y TRACK ¡! Se cae la cadena en la vuelta ¡ y claro, SUELO otra vez, me raspo en el mismo lugar que el día anterior…pero el golpe en la espalda en la banqueta era lo que más dolía… dolor era lo de menos…tenía que arreglar la cadena.
Primero : no estaba rota, sólo se safó, ¿cómo ?, no lo sé, pero se safó y con calma me paro, me sobo y me concentro a ver como acomodarla … tardé un poquito, pero quedó lista. Y a subirme para darle, respiro profundo y me encomiendo a mi ángel de la guarda. En efecto recordé el recorrido, pero Heather , una de las 3 competidoras mujeres, iba delante de mí y eso ayudó también a que tuviera la confianza del camino . Ya en el “Main Street” me sentí tranquila. Me concentro en el ritmo de pedaleo, respiro más profundo y disfruto el paisaje . El recorrido es relativamente rápido y sencillo hasta llegar a Osoyoos, otro pueblito donde siendo el km 60 había que rellenar el speedfill ( en vez de bidones uso un depósito de 1.2 lts aprox pues me es más fácil tener más agua abajo del cuadro de la bici, tomarla en popote y evitar estar moviendo bidones, esto porque mi habilidad para hacer esos cambios es mala, mientras menos movimientos haga sobre la bici para tomar agua, mejor ) .
Alimentarme con lo que llevo en el jersey , sin parar ritmo en bici, fue algo que me tomó bastante tiempo aprender y era importante pues cada segundo cuenta en estos eventos donde hay un corte de tiempo y donde sé que la bici no es mi fuerte. En Osoyoos rellenamos agua, mi CREW que es de lujo, me apoya en todo momento mientras hacemos el refill y me dan más geles y comida, la consigna era comer cada 45 min y nunca sentir hambre . Ya subiendo el primer cerrito recuerdo que ahí hacía 4 años me había dado golpe de calor y necesité detenerme casi 40 min para reponerme del malestar y del sol…. eso no pasaría otra vez, había aprendido la lección. Ya arriba de esa subida me alcanzo mi crew, me puso muchos hielos en jersey, top, cabeza…. paro a refrescarme, y me enfoco para lo que sigue que es una serie de subidas y bajadas constantes . Ya en el km 94 camino a Keremeos se hace nuevamente más plano, recuerdo especialmente que sentí fuerte el sol, requerí mas comida, agua y pare a mi crew por una molestia fuerte en el pie izquierdo, aparentemente se me inflamó el metatarso. Van en ese momento me baja de bici, me sienta, quita zapatilla, calcetín y unta un buen montón de Icy-hot en el pie, y listo a darle. Sentí tan caliente el pie, que el dolor del metatarso desapareció, dolía más el pie quemándose. Me distraje en mis pensamientos, ritmo iba bien y el paisaje era hermoso. En Olalla volvemos a subir unos 8 km hasta el km 124…ya cerca para la meta del primer día, que recuerdo era una bajada muy rápida de regreso a Penticton . Ese recuerdo me ayudo a pensar que estábamos cerca y también vienen los recuerdos con mi hermano Amando, Nelly y Vicki , que también con cariño , aunque sin experiencia, estaban ayudándome a avanzar, hacía ya 4 años. Siento nostalgia, sigo pedaleando y voy viendo los señalamientos a meta. Mi mente va y viene entre pasado y presente y así corre el tiempo. Llego contenta y antes de las 11 horas, sería mi mejor tiempo del primer día en estos 5 años intentando terminar el ultraman…. Y contenta porque no me sentía agotada y percibí la confianza de que podría descansar bien y reponerme con tiempo para el segundo día , que históricamente era el más difícil para mí, en el pasado, en ninguno de mis otros intentos, había podido completar ese segundo día.
Esa noche después de cenar, Van se da un tiempo para hablar conmigo, revisar detalles de ese día y revisar la estrategia para el segundo. Énfasis en la actitud, tenía que mantenerme más positiva, venía el día más complicado, independientemente de la distancia y lo exigente de la ruta, las muchas horas en el sol , vientos en contra , ir a terminar a otro pueblo donde dormiríamos para arrancar la carrera , etc…. Para mí era claramente el día más difícil a superar, y esa dificultad, ese bloqueo mental, es lo que Van percibió en algún momento, me hizo énfasis en que Yo también necesitaba creer en mí, que se podía lograr , pero de nada servían todos los consejos y apoyo del equipo y que ellos creyera en mí, si yo misma no lo podía hacer ( creer en mí). Teníamos que perder menos tiempo en las paradas y estar más concentrados, solo así iba a salir…y con estos pensamientos y los recuerdos de otros años, me quedé bien dormida.
Segundo día, 4:30 am… preparado todo para el día largo , desayuno, ropa, cosas, etc …ir todas las veces al baño que fueran necesarias para evitar ir en el camino . Es un ritual que he repetido tanto, que ya no hay mucho margen de mejora.
Llegamos a línea de arranque, se pasa lista de atletas y equipo…y arrancamos. Noche previa cambiamos bebida, contenido con mucha más sal, me hizo falta ayer que tuve calambres y no podíamos arriesgarnos a otro episodio de calambres en las piernas. Así que arrancamos a ritmo, todos en pelotón, sabiendo que nos separaríamos conforme las habilidades o estrategia de carrera de cada quien. Voy tomando los últimos lugares, buscando mi ritmo cómodo , sostenido pero constante. La vista es magnífica, carretera al borde del lago y montañas con pinos por un buen tramo antes de entrar a los viñedos a pie de carretera . Ramiro iba delante de mí, y lo seguí por un buen trecho para que me marcara ritmo….hasta una vuelta bien marcada en mapas y con letrero ….pero Ramiro no la ve y se sigue derecho, le grito y no me oye, así que paso al lado de su “crew” y les digo que se desvió para que lo sigan, se lo grito a Van que estaba estacionado más adelante, me dice que lo verán , pero que yo me concentre en lo mío …y bueno , eso hice por un largo tramo , pues la primera parte de la carrera es muy parecida al primer día, igual llegamos a Osoyoos, pero pasando el kilómetro 100 es cuando empezamos a subir por un lado de la montaña, a la famosa” Pared “…es un camino campestre con ríos y barrancos , olor a alta montaña, muchos de los equipos de apoyo están aquí y la meta intermedia se pone arriba al subir la “pared” pues es donde las porras son muy necesarias. Van me grita seguido que baje el ritmo, que vaya más lento para evitar agitarme, y yo me sigo concentrando en subir. Ya arriba se ven las caras de gusto. El logro del tramo largo y empinado y poder descansar un poco. Sin embargo, las subidas se prolongan por 15 km más.
Subidas y bajadas, antes de llegar a un falso plano que se prolonga por 90 km hasta Princeton. Ese tramo lo que tiene es vientos en contra por todo el recorrido. Recordé qué en 2019 no podía avanzar más de 14 km por hora….y estaba preparada mentalmente a que eso podía volver a pasar …gracias a Dios no fue así. Tuvimos viento “en contra” pero pocos tramos y no estuvo tan fuerte. Lo retador fue el calor , cuando rellenábamos el bidón también eran hielos en jersey top, lycras y cabeza….había que bajar la temperatura como diera lugar. Recuerdo haberles dicho de un dolorcito en espalda por cansancio, pero ¡nada que un montón de hielos no pudiera adormecer! . Así que esa fue mi medicina todo el camino …y así le seguimos hasta que llegamos a la gasolinería en Princeton , Se oía la voz de Steve anunciando a los que estaban llegando a meta, para los más lentos, era solo una vuelta más rumbo a Merrit , ida y vuelta y ese día terminaría. Llevábamos aprox 220 km de los 280…ya solo faltaban 60 y una buena parte iba a ser de bajada, el panorama era muy bueno…y Van decidió era buen momento para pararme, bajarme de la bici, regalarme una ida al baño, mojarme toda con la toalla, prácticamente me bañaron en agua helada. Comí mucho, seguro dos bolsas de pure de papa con arroz salado, mmmm, sabía exquisito, con refresco uno o dos.. o tres quizá…pero como todo lo bueno llega a su fin, se me acabo mi recreo y otra vez a la bici. Mi crew estaba muy positivo, Van y Will confirmándome que faltaba poco, pocas subidas, pero del otro lado del pueblo, a paso controlado y sin forzarme mucho, Van me estuvo haciendo énfasis en el paso , mejor bajarle pero sostenerlo. Ese tramo saliendo del otro lado de Princeton es muy bonito, muy arbolado y fresco , hay granjas por todos lados, se oyen lagos o ríos corriendo , mas de una vez sentí insectos golpear mis lentes y rebotar en el casco, ninguno entro, y si entro, se salió del susto ….a estas alturas creo que mi pelo “era un desastre universal” y con estas canciones y estos recuerdos seguía avanzando y disfrutando, me sorprendí de ver en el camino a un buen grupo de atletas, vi a Ramiro, Anja, Miguel, Mark, Mathew, Hideho…y bueno , pensé que después de todo no estaba tan lenta.. y había atletas aun atrás de mí y empecé a distraerme con mis pensamientos nuevamente mientras disfrutaba el camino . Al llegar ya al punto de regreso que marca sólo 30 kilómetros a la meta, Van me vuelve a parar después de hacer su “reverencia con las 2 manos ” ( jajaja , este muchacho además de regañarme y maltratarme , tiene sus buenos detalles de vez en cuando)..y me regala nuevamente otros minutitos de descanso, mucho hielo y otra bañada. El doc Gustavo ha estado todo el camino también echándome porras , alentándome y muy al estilo mexicano con su “ajuajua” , y sus dichos de “por Dios , Patria y Familia” ( muy parecido a mi querido refranero Scout de infancia ) me hace el día.
Últimos consejos de mi Coach : “ – es bajadita “ , “- vas a ir muy rápido” , – “disfruta mucho el camino, -“ sólo mueve las piernas, – “ no desgastes energía innecesariamente, -“ ya llegaste con toda seguridad y –“ te veremos en la meta “ ….y la verdad es que iba fresca y contenta, me sentía bien en general y así le hice, llene la cabeza de pensamientos felices y emprendí el regreso, tratando de controlar la velocidad en las bajadas y sintiendo el viento, el calor del sol, el sonido del agua y agradeciendo tanto al Creador permitirme estar presente y llevar conmigo la presencia de mis papás, que ya en el cielo, seguramente bajaron a acompañarme …fue un momento místico y hermoso hasta la línea de meta.
Llegue tranquila, abrazos y besos, felicitaciones, me prestaron sillita, descansamos, tomar agua, comer pollito con arroz que Van había cocinado el día previo. Caray, me trataron como reina, ni en casa me tratan así de bien ( sin hacer menos a mi atento y amoroso esposo que seguramente estaba rezándole a todos los santos por mí ).
Llegamos a hotel, preparamos cosas, un buen baño, y a buscar que cenar para ir a dormir. No había muchas opciones, así que optamos por comida rápida y a preparar lo necesario para nuestro doble maratón, el siguiente día. Obviamente Van ya tenía estrategia, que me compartió con dos opciones:
- a) partir en 3 las 12 horas con paso primero rápido, luego un paso intermedio y terminar la tercera parte de acuerdo a como me quedaran energías, o b) mantener un mismo paso todo el tiempo, sabiendo que sería un paso muy cómodo, pero sostenible, dejando poco espacio de sobra, para llegar quizá con media hora antes del corte.
Optamos por la segunda y marcamos un tiempo de 8 minutos 10 segundos por kilómetro, y sabiendo que había muchas subidas y bajadas, habría que procurar no exceder de 20 segundos más en subidas y aprovechar las bajadas lo mas posible. Fui a la cama oyendo los mensajes de felicitación de mis hermanos y hermanas, oyendo la hermosa voz de mi esposo y hasta me compartieron un audio cuando Mamá me animaba ya en el evento de Florida en Febrero cuando su salud era precaria, pero aún tenía ánimos para porras y enviarme todo su amor y buena energía….noche de muchos sentimientos ¡ y así me fui a descansar hasta que a la una de la mañana me levanto el hambre ¡! .Eso no era bueno, pero ni hablar, comí barras de proteína y nueces deshidratadas que me quedaron de la bici, un sándwich que encontré y a dormir nuevamente.
Tercer día : un buen café ( corrijo, un café, no tan bueno) a las 5 am, un poco de avena, unas galletas y listo para iniciar. Hieleras ya llenas y muy buena disposición. Estaba fresca la mañana, yo llevaba manga larga y la llevaría todo el camino , no quise cargar chamarra pues sabia que entrar en calor no me tomaría nada de tiempo y me estaría estorbando. Al estacionarnos para la línea de arranque , veo el cielo, un listón de arcoirís que se asomó entre las nubes. No sé si fue visible para todos, pero yo sentí que era la forma de Papá y Mamá de bendecirme el día, asegurarme que todo estaría bien y que tendría un buen camino. Agradezco a Dios, como todos los días , por este regalo de vida, y acompaño a todos mis hermanos atletas a la línea de meta ( a estas alturas, ya existía este sentimiento de hermandad entre todos ).
Anja me abraza antes de arrancar y me dice que realmente siente temor de este día pues nunca corrió mas de 60 km, le digo que confie y que siga su plan, que seguramente todo saldrá bien….y así arrancamos. Todos iniciamos con nuestro paso, y yo seguía el mío, cada km veía como iba mi ritmo, de hecho iba más rápido de lo planeado tuve que bajarle varias veces. Van , mientras , me escoltaba en el camino, claro el corre naturalmente más rápido que yo…paraba… me alcanzaba , revisaba mi ritmo…cantaba, platicaba y me hacia ameno el camino, era mi “conciencia” como Pepe Grillo a Pinocchio ….poca agua, pero la necesaria, comida y geles los necesarios , “pian pianito” , paso a paso….en algún lugar me dice que hay que ir más rápido , pero le comento que no, que mi garmin marca los 8:10 , puedo acelerar el paso pero no sería ir con el plan…bueno claramente hay una diferencia entre su garmin y el mío, pero al principio no era evidente, así que avanzamos los primeros 10 km, el medio maratón y en algún momento casi al llegar al maratón, inicia el tramo de grava y termina el pavimento….Van me dice que trate de seguirle el paso a los muchachos, no se si era Mathew, pero como corría y caminaba pues se había lesionado un poco la rodilla, en ese punto , se acerca algo a mi paso lento….pasando la grava nos alcanza Vedant , otro atleta, con su equipo. El ya en el vehículo ( decidío dar por terminado el día), subirse al coche es ya decidir abandonar competencia , y con una buena canción en su bocina, se baja del vehículo para trotar conmigo. Amablemente me ofrece sus lentes, yo no corro con lentes, nunca lo he hecho y es porque disfruto mucho la luz y la claridad del día, pero le agradezco y oímos música juntos un rato mientras trotamos. Este joven hindú de 23 años y un gran corazón, desde el primer día me felicita por haber terminado, el segundo día recuerdo que lo terminó muy cansado…y eso cobra factura al tercer día…así que ya no pudo continuar, pero con muy buen ánimo me acompaña en el camino…su equipo tiene miembros de oro también . Hay otro equipo , un caballero polaco de cuyo nombre no puedo acordarme, muy amablemente, me regala flores del camino y trota conmigo un rato haciéndome plática, que si era la bici o la natación o la carrera mi fuerte…jajaja yo siempre he dicho que soy muy consistente…consistentemente mala en todos ¡! Pero todos me gustan, creo que le dije “Lousy”, pero creo que me entendio “Lazy” y claro que se ríe y dice que eso difícilmente alguien que haga esto, es lazy!!.. mucho pasamos con vehículos de los otros competidores, la familia de Hideho, el atleta japonés, también nos echaba porras….caray siento no haber memorizado más nombres , pero de muchos en el camino tuve atenciones, eso en algún momento era como una gran fiesta, no podías parar, pero había oportunidad de interactuar, conversar, disfrutar….y un trote por las hermosas montañas y magníficos paisajes canadienses, siempre es agradable….aunque ya el sol empezaba a apretar . En cierto punto Van me presta su gorro tipo pescador pues la visera ya no me tapaba lo suficiente y mi “Coco” ya se me estaba calentado mucho…y empieza la sesión de hielos por todo el cuerpo…agua, coca, electrolito, algo de comida, que en este punto no se me antojaba nada, me urgía algo de fruta, naranja, plátano, manzana, algo…Van tuvo que parar y pedir en alguna casa un plátano, luego otro crew muy amablemente ofreció berries y el caso es que todos me acercaron algo que pudiera digerir… ya pasábamos del km 55 ( según mi garmin) y los mosquitos empezaron, como ya lo habíamos previsto ( recordé las nubes de insectos del 2019) así que nos prevenimos con repelente, Van me alcanzo y me roció bastante que ayudo a que no se me acercaran. Por lo menos ahorraría energía evitando espantarlos .
Ya era el kilometro 78 en mi garmin y yo muy contenta porque en mi cabeza faltaban solo 6 km y nos quedaba hora y media para el corte…me iba a sobrar bastante tiempo y aunque estaba ya cansada, podía continuar sin problema un poco más….pero a estas alturas vi a Will bastante entretenido checando números, el garmin de Van y el mío no coincidían, tampoco el odómetro ni el GPS de la camioneta….y no recuerdo si fui yo quien lo pregunto o Will el que decidió decirme, pero cuando yo felizmente dije me faltan 6 km el dijo, -“ No , faltan 16 km “- .
Sentí en ese momento que la sangre se me iba al suelo, como si me hubieran dado un golpe en la cabeza….ahora entendí porque Simón uno de los atletas elite que seguro termino muy pronto y estaba , estaba recorriendo el camino ayudándonos, recuerdo que me dijo algo así como que acelerara porque no iba a llegar y recuerdo decirle que no podía correr a su paso…pero no me hacía sentido que me lo dijera…..ahora SI hacia sentido.
Con esta nueva información , tenia 16 km por correr y solo hora y media para lograrlo….implicaba que no podía parar ya más y tenía que apretar el paso, ir más rápido que lo que había hecho en estas otras 10 horas…y mi tiempo de reserva o de margen había desaparecido por completo…..era posible, pero iba a exigir mucho de mi parte….en esos oscuros momentos de mi mente, Heidi ( parte del crew de Vedant) estaba trotando conmigo y había decidido ser mi pacer hasta el final, cosa que agradecí infinito, Van también me acompañaba trotando, pero su estilo es más rudo , apretaba paso , le grite diciendo que iba muy rápido y me contesto diciendo – “si tienes fuerza para gritar, tienes fuerza para correr’- . Me mató con esa contundente lógica. Pero ya tenía tanto estrés, enojo, miedo y frustración, que una charla femenina sería mejor receta para el camino. Todos lo entendimos así.
Heidi me platicó de su evento del año pasado cuando termino el UM Canadá también , además, era su cumpleaños ese día, qué forma tan increíble de celebrarlo en el camino y haciendo “pacing” ( viviendo los principios del Aloha-Ohana y Kokua) , su participación en el EPIC de Hawaii y su calificación para el campeonato mundial. Me platicó bastante, cosa que agradezco porque me distrajo de todas las emociones que de golpe me llegaron a la cabeza, sabiendo mi realidad. Más de una vez me rodaron lágrimas de susto e impotencia. La grava no terminaba y ya empezaba a sentir el cansancio del día. Jugamos a correr pedacitos…ella me señalaba hacia qué punto correr, lo alcanzábamos y volvíamos a escoger otro….y así avanzamos…ella muy amablemente se ofreció a acercarme vasos, a veces coca, a veces agua, etc para que no parara….más de una vez le dije a Van que no iba a parar pero claro, él sabía que necesitaba agua de cuando en cuando…. Fué una hora muy difícil que buscaron hacerme fácil.
En el km 75 ( real) ya en pavimento y bajando al pueblo, a toda velocidad, por las pendientes, me distraje, deje de ver a Heidi y la camioneta….asumí que siguieron derecho, pero NO estaba segura y por un momento la mente me jugó una mala pasada, pensé que había tomado mal una vuelta, pero No tenía ya tiempo para perderme….así que decidí seguir hacia adelante y con alegría veo la camioneta a lo lejos y percibo que Van le está dando a Heidi un reloj , muy posiblemente en kilómetros con los datos de GPS precisos. Yo ya no tenía mi garmin , hacía tiempo que marcaba 85 km y nada mas no me servía cargarlo así que Van se quedó con él . Ya no tenía visera ni sombrero, iba lo más ligera posible. Del kilometro 80 a la meta oí a Van decirme,- “ya es tuyo pero no lo sueltes” , – “no dejes que se te vaya de las manos” ( quizá lo correcto era decir de los pies ).
De vez en vez me dolía un poco el tobillo, pero decidí no hacer caso a ningún dolor …. apretaba el paso, recordaba todos los otros intentos por terminar, a mis hermanos y hermanas, mi esposo, mis amigos que habían hecho Crew, los entrenos, las palabras de Mamá y mi hermana en el camino….todo estaba en mi cabeza…. De pronto faltando 2 km vi mucha gente acercándose y corriendo a mi lado, diciéndome que habían creído en que yo podía…otros más diciendo que me hicieran espacio, pues no podía entrar con gente a la meta para que no me descalificaran…. A la vuelta veo ya la meta, Van me pasa la bandera, la extiendo y acelero el paso , oigo latir el corazón de emoción y me invade una alegría tan grande que no me cabe en el cuerpo. Estoy cruzando ya la meta…oí a Steve anunciando la llegada , veo muchas caras esperándome, sonriendo, aplaudiendo.
Y me desmorono de alegría, salen las lágrimas y llegan muchos abrazos felicitándome. En algún momento pensé qué , después del día de mi boda, este era el día más feliz de mi vida….y gracias a Dios he tenido muchos bendecidos días.
Ya camino al coche antes de irme se acerca Heather ( la atleta que tuvo el primer lugar femenil) para felicitarme con un abrazo fuerte y fraterno….y lo mismo pasa con Hideho, el atleta japonés cuya familia me apoyo también todo el camino…es cuando cruzas la mirada, no hablas para nada el mismo idioma, pero finalmente compartes los mismos sentimientos de alegría y logro realizado…finalmente no somos tan diferentes, todos estos seres humanos que disfrutamos los deportes que rentan el espíritu humano.
Aquí termina el relato de la carrera, pero aun queda otra parte más, que no por ser la ultima, es menos importante: la ceremonia de entrega de premios y clausura.
Es el día siguiente a las 5:30 de la tarde, es cena. En ella Brad y Steve junto con todo el equipo de colaboradores , coordinan entrega de trofeos y dejan micrófono abierto para que equipos y atletas compartan sus vivencias y datos curiosos a compartir con todos, además se entrega el trofeo de ‘Aloha-Ohana y Kokua” que son la escencia de este deporte ( amor, familia y ayuda) .
Le dedico unos párrafos porque es una ceremonia muy emotiva y auténtica.
Recuerdas qué motivos inicialmente te trajeron a viajar tan lejos para lograr la azaña, que pasó en el camino y que te llevas para el futuro….y todos tenemos nuestra historia, tanto los que terminan “participants” como los que terminan “ finishers”.
Después de que hablé, en mi muy incipiente inglés, agradeciendo ( aunque nunca lo haré lo suficiente ) , a mi gran equipo Will y Van y compartirles a todos de mi jornada de 5 años y 6 intentos persiguiendo lograr esta distancia y lo que para mi representó el reto de, con humildad, aceptar ordenes de Van, que podría ser mi hijo por la edad. Concluí con palabras en español pues Van así me lo pidió para quienes, en el tiempo y distancia, hispanoparlantes, se quedaran con un mensaje de mi parte.
Fue este : “Agradezco tanto a quienes me han seguido todo este camino, amigos, mi esposo, mis hermanos, hermanas y decirles que nunca es tarde para perseguir un sueño, que no hay imposibles, no hay que rendirse nunca”.
Terminé el speach, y pasamos a entrega de premios….? Cual no sería mi sorpresa al recibir el premio “ALOHA” ¡!! , la forma en que presentaron este premio fue hermosa, Brad dice :
– “ todos finalmente estamos aquí por amor al triatlón, a este deporte de larga distancia….y quien mas ha mostrado ese amor que quien ha perseverado tanto y lo ha mostrado tanto, como Lucy Centeno” –
WOOW ¡! Deveras que se hizo la noche, quizá no merezco tal distinción, pero si así fue a los ojos de los extranjeros que han visto tantas cosas, pues orgullo doble para mi patria que vieron en una hija suya algo más que coraje y valor…vieron amor, y que mayor cosa que esta ¡!.
Luego el siguiente premio de Ohana fue para mi querido Will Rogers, que habiendo terminado de ayudarme con el Kayak, vuelve a tomarlo al saber que ramiro, otro atleta en el camino, se habia quedado sin apoyo porque se volteo su kayak y a vida de no ser descalificado, necesitaba otro kayak….Will no dudo pero ni un segundo en apoyar….y eso en efecto es lo que la familia hace….tenemos ya un Canadiense con alma de mexicano en Penticton ¡!.
Así que fue una noche hermosa ( por cierto mi vestido no hubiera lucido igual si no fuera porque la increíble mamá de Will, la Sra . Rogers que, al saber de la cena y que iría en chanclas pues no llevaba zapatos de vestir, me regaló unos tacones que hacían muy buen juego) .
El día de regreso, despierto con mis pensamientos y asimilando tantas emociones… soñando con la próxima (¿habría una próxima?), ¿cuál?… pero, esa, es otra historia…